Extraño esos días de las pláticas largas.
Del sentirte cerca de mi tan sólo con ver mi celular.
De los sueños que aunque lejanos e irreales, me hicieron ser feliz.
Me desperté un día y ya no sentí más tu presencia, sentí que eras de alguien más, tal vez siempre lo fuiste. Más bien, nunca fuiste lo que quise que fueras y terminaste siendo lo que la vida tenía pensado que fueras o no fueras.
Te extraño