Tú has tomado otros caminos y has decidido tu propia vida.
Yo sigo en este camino, tan enamorado de ti como siempre. Esperando tenerte cerca y disponible para amarte.
Y los dos seguimos tan distantes y alejándonos cada vez más uno del otro.
Esta sensación de vacío, de abandono, cada vez se hace más mi compañera, mi amiga, la que escucha mis soliloquios que pueden ya no serlo.
Vuelve por favor, ven a mi, date cuenta de que existo, de que te amo y que nunca te podré olvidar.
Mírame, no te prometo eternidades, sino segundos.
No te prometo todo mi tiempo, sino, sólo el necesario para no aburrirte.
No te prometo todo mi amor... pero sí todo el que te puedo dar a ti.