lunes, 25 de mayo de 2009

Natalia

Me enteré por otros que habías venido y me valió madre. Yo no te pedí que vinieras, es más, yo no tuve nada qué ver con tu venida. Todos me miraron y me dijeron, ¡vamos a recibirla! pero yo, un tanto hosco, me di la vuelta y seguí con mis actividades.
Estaba muy metido en mis asuntos y me tomaron del brazo para llevarme a tu encuentro y fui obligado, primero a tu casa y luego a la sala de espera de ese lugar que tanto odio visitar.
Entré desgranando los metros que me alejaban de ti y le pedí a Dios que no me dejara mirarte, pero Él, no me dejaran mentir, actúa de formas extrañas.
Mis amigos seguían poniendo huevo con sus gritos y risas. Yo caminaba detrás de ellos con la mirada gacha.
De pronto te vi, venías en sus brazos y fue dificil desviar mi mirada del gris de tus ojos. Tus párpados pesados y cansados por el viaje me ignoraron sólo un instante. Apenas estuve a una distancia prudente para darme cuenta que un abrazo sería inevitable, cuando ya venías dejándote caer en mis brazos.
No pude más que maravillarme con tu belleza, extasiarme con tu tranquilidad y acallar una exclamación del júbilo que me provocaba el tenerte entre mis brazos. Fue imposible no sentirte y sentir al mismo tiempo cómo se me enchinaba la piel.
Te rocé ligeramente la mejilla con mis labios, te dije bienvenida y te devolví a los brazos de tu madre, quien llorando de felicidad me dijo " ¿a poco no es idéntica a mi?" y lloró y comprendí su llanto.
Algún día recordaré tu nacimiento. La más pequeña de cuarto industrial.
UN HIJO SIEMPRE ES UNA BENDICIÓN.
Besos de chocolate.

miércoles, 20 de mayo de 2009

HAGAMOS UN TRATO

Mario Benedetti murió y todos los que leímos algún poema de él, lo sentimos en el alma.
Por mi parte les comparto uno de sus tantos poemas que me encantan.
Lo escribió Mario para que yo te lo dedicara.
HAGAMOS UN TRATO
Compañero,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
advierte
que le miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraña sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
una se siente viva;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presuroso en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
Besos de chocolate

lunes, 11 de mayo de 2009

A punto

Estoy a punto de decirtelo, de soltar la lengua y abrir mi corazón, haciéndolo soltar de una vez por todas lo que llevo escondido.
Pero el suspiro muere ahogado por el temor a que me repudies, a que me retengas en la prisión de tu olvido, una vez que sepas lo que me haces sentir, lo que me haces desear, lo que me haces soñar.
Miedo a no volver a pensar en un nosotros, en un mañana, en un quizás.
Miedo a las burlas.
Miedo a tu mirada de compasión y tus miles de pretextos por no corresponder mis sentimientos.
Miedo a que me digas que estamos compaginados y no saber qué hacer después.
Por eso mejor callo y le permito a la locura que se haga presa de mi, total, habrá más oportunidades.

viernes, 8 de mayo de 2009

El poeta del mes

Mayo es un mes para recordar la muerte de uno de los más grandes poetas mexicanos, nacido en Tepic Nayarit.
Fue admirador de Gutiérrez Nájera y coetáneo de Rubén Darío.
El día que me quieras es un buen poema de este genio. Lo cito a continuación y espero les guste.
El día que me quieras tendrá más luz que junio;
la noche que me quieras será de plenilunio,
con notas de Beethoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas,
y habrá juntas más rosas
que en todo el mes de mayo.
Las fuentes cristalinas
irán por las laderas
saltando cristalinas
el día que me quieras.
El día que me quieras, los sotos escondidos
resonarán arpegios nunca jamás oídos.
Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.
Cogidas de la mano cual rubias hermanitas,
luciendo golas cándidas, irán las margaritas
por montes y praderas,
delante de tus pasos, el día que me quieras...
Y si deshojas una, te dirá su inocente
postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!
Al reventar el alba del día que me quieras,
tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras,
y en el estanque, nido de gérmenes ignotos,
florecerán las místicas corolas de los lotos.
El día que me quieras será cada celaje
ala maravillosa; cada arrebol, miraje
de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar,
cada árbol una lira, cada monte un altar.
El día que me quieras, para nosotros dos
cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.
Besos de chocolate.
Buitre

jueves, 7 de mayo de 2009

Poemas

¿Qué es de la vida sin un poema de amor?

¿qué sería de nosotros sin la magia del romanticismo?

¿Qué sería de mi sin las musas que no se si me enferman o me alientan a seguir viviendo?

¿Qué sería de mi sin ti?

Pretendo iniciar un blog donde hable de mi pasión: la poesía. Y por ende de los poetas. ojalá les guste.

Saludos a todos.

buitre